Ganadería

Tradición ganadera

imagenes_D-MB_CABRAS_044-web_43ea1712Los escasos habitantes que debieron habitar, de forma permanente, las tierras del actual municipio de Vilaflor de Chasna en la época aborigen basaban su subsistencia, al igual que el resto de la población guanche, básicamente en el pastoreo, practicando en menor medida la agricultura.

Las tierras de Vilaflor están atravesadas por diversas rutas pastoriles a través de las cuales los pastores guanches conducían sus ganados hacia los pastos de las cumbres de Tenerife. En el Menceyato de Abona (comarca prehispánica que abarcaba los municipios actuales de Arico, Granadilla, San Miguel, Arona y Vilaflor) el cuidado del ganado era especialmente importante, ya que incluso se mantenían actitudes nómadas, de forma que se llevaba el ganado de la costa a la montaña, en función de sus necesidades de pasto y de las estaciones.

imagenes_SV201124_6b6cca01Como consecuencia de este continuo tránsito han sido numerosos los hallazgos que de la cultura prehispánica se han encontrado en la zona, especialmente gánigos y otros objetos de la vida aborigen.

El ganado caprino tenía un valor doble para los aborígenes: por un lado, era su alimento principal y por otro, eran también su mayor ocupación. Así, en Vilaflor se tiene constancia de que muchos rebaños utilizaron como lugar de descanso Montaña de los Guaniles, un lugar en el que acaban muchos senderos.

imagenes_SV201146_b0f19846La ganadería mantuvo su importancia tras la conquista. De hecho, en el primer censo llevado a cabo en Vilaflor, se registraron más de mil cabras, una cantidad muy importante si tenemos en cuenta el número de habitantes. Desde entonces hasta nuestros días, los ganaderos de Vilaflor sienten orgullo de producir algunos de los quesos de cabra de mayor calidad y renombre.