Historia

Cinco siglos apasionantes

imagenes_ana_esther_14_f9e47875Vilaflor, integrado en el menceyato aborigen de Abona, quedó vinculado desde su conquista a los Soler, que, procedentes de Tarragona, arribaron a la isla a raíz de su conquista. En el repartimiento ocurrió un hecho trascendental para la comarca, la concesión en 1504 a Jerónimo Valdés, Andrés Suárez Gallinato, Guillén Castellano y Fernando de Espinosa del Heredamiento de Chasna, que renunciaron en 1508 en el alcalde mayor Sancho Vargas. Este es el punto de partida de un pleito sobre esas aguas que ha sido cardinal en su historia.

Destino saludable

imagenes_foto_26_d6ad4e1cVilaflor de Chasna era desde el siglo XVI destino elegido de numerosos científicos, enfermos y otros visitantes que acudían desde La Orotava por el conocido Camino Real de Chasna, atraídos por su cercanía al Teide, bien por los beneficios de su clima o la placentera armonía y tranquilidad de su entorno.

Muchos de estos visitantes acudieron a Vilaflor en busca de la salud perdida, hospedándose en el Hotel Vilaflor (situado junto a la ermita de San Roque), primer hotel del sur de la isla, del que se dice que “situado en medio de un paisaje delicioso, impregnado con olor a resina, es un refugio de paz para el espíritu y un lugar propicio a la salud del cuerpo”.

imagenes_foto_fallecido_180-new_cdcd6e5fEntre estos ilustres viajeros cabe mencionar al botánico inglés Philip Barker Webb y al marino y naturalista francés Sabine Berthelot, quienes publicaran en París, entre 1836 y 1850, la Histoire Naturelle des lles Canaries, donde en una de sus láminas ilustradas por el dibujante inglés J. J. Williams, quedarán inmortalizados los cinco cipreses de Vilaflor de Chasna, que ya en ese entonces despuntaban por encima de la iglesia.

Vilaflor tuvo siglos atrás vital importancia en el Sur de la isla, prueba de ello es su impresionante herencia histórico artística que aún hoy hace de este pueblo uno de los lugares más tradicionales de Tenerife, sigue conservando ese sabor y ambiente rural que puede percibirse en muchos de sus atractivos. Pasear por sus contadas calles y plazas, donde podremos disfrutar de excelentes muestras de arquitectura tradicional y religiosa nos transportará a escenarios del siglo XVII y XVIII.

imagenes_foto_27_5ec5bcd5Es el caso de la iglesia parroquial de San Pedro Apóstol, los tres cipreses situados frente a su portada principal, la casa-palacio de Los Soler, más conocida como Casa del Marqués, que destaca, además de por su arquitectura, por el magnolio centenario que preside su patio, el convento del Hermano Pedro, la Casa Inglesa y la capilla de San Roque, además de otras muchas edificaciones centenarias dignas de mención.

Fuente: ‘Guía municipal de Vilaflor’. Edita Ayuntamiento de Vilaflor de Chasna